Atacar la depresión desde la nevera

La dieta occidental rica en carbohidratos refinados, fritos, alcohol, y productos azucarados se ha asociado a mayores índices de ansiedad y depresión

Aunque cada vez exista una mayor conciencia social de la importancia de una alimentación saludable, no es lo más habitual que se tengan en cuenta las comidas diarias cuando se habla de salud mental. Pero la realidad es que uno de los grandes problemas en salud mental de nuestra sociedad es la depresión. De hecho en España, según los últimos datos aportados por la OMS, el 5,2% de la población sufre de esta enfermedad, lo que supone un total de más de dos millones de españoles. Desde la capacidad que tiene la nutrición para evitar este problema, se ha demostrado mediante estudios que en sólo diez días la dieta mediterránea mejoraba la sensación de felicidad, lucidez, cognición y memoria, y reducía la sensación de turbación y desconcierto. Por el contrario, la dieta occidental rica en carbohidratos refinados, fritos, alcohol y productos azucarados se ha asociado a mayores índices de ansiedad y depresión. Esto es debido, según Carlos Fernández, director médico del Grupo NC Salud, «a que no se aportan aquellos nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes o fibra que han demostrado contribuir al normal funcionamiento del sistema nervioso y al bienestar psicológico, por lo que aumenta el riesgo de padecer trastornos en este sentido».

Lo que comemos, explica Fernández, «no sólo depende de lo que nos demande nuestro organismo en cada momento, sino que además la elección de alimentos responde al estado emocional, nuestras motivaciones, etc. Se puede asegurar que, si se tiene dificultad para regular emociones negativas o se sufre estrés, es más probable que se aumente de peso al incrementar las calorías totales ingeridas cada día, así como sucumbir a los atracones». En este sentido, prosigue este experto, «debe fomentarse el equilibrio emocional, evitando canalizar las emociones negativas en la comida y asegurando ingestas cuyos objetivos sean meramente nutricionales, en cantidades adecuadas al gasto energético diario y las señales de saciedad que cada cuerpo origina».

A su juicio, las dietas son otra parte importante que afecta al estado de ánimo de las personas, y son dos los factores fundamentales: el deseo de ingerir aquellos alimentos que no están permitidos y la poca capacidad saciante de dietas muy restrictivas. «En el primer caso, la evidencia científica ha demostrado que las personas que evitan alimentos tienen, estadísticamente, más Índice de Masa Corporal (IMC) y más síntomas de depresión. Por lo tanto, cuando se lleva a cabo una dieta se debe tratar de mantener una relación saludable con determinados tipos de alimentos haciendo un consumo moderado de los mismos. De esta forma, se evita la sensación de prohibición y las posteriores posibles ingestas compulsivas».

En el segundo caso, puntualiza, «es importante que la dieta esté adaptada a las necesidades de cada persona y que contemple una restricción calórica sostenible en el tiempo. Un déficit calórico demasiado grande nos hará sentir hambrientos y fatigados. Además, la dieta debe incluir alimentos con elevada capacidad saciante: baja densidad calórica, alto volumen masticatorio y bajo índice glucémico. Por último, debe haber una correcta planificación de las comidas a lo largo del día ya que, por lo general, esto ayuda a gestionar mejor la sensación de apetito».

Los suplementos nutricionales como ayuda

Por todo esto es importante saber, concluye el director médico del Grupo NC Salud, que algunos suplementos nutricionales pueden ayudar en la relación equilibrio emocional-alimentación. «Si en situaciones en las que tenemos emociones negativas, bajo estado de ánimo, etc. nos sentimos empujados a utilizar la alimentación como elemento de confort que compense nuestras sensaciones negativas, los suplementos nutricionales pueden resultarnos de ayuda. Los activos ideales en estos casos son combinaciones de triptófano, vitamina B6, pasiflora y cromo», puntualiza Fernández. «El triptófano porque estimula la serotonina, neurotransmisor conocido popularmente como hormona de la felicidad. La vitamina B6 porque regula la función psicológica, favorece el equilibrio nervioso, y contribuye junto con el triptófano estimular la citada serotonina. Finalmente, el cromo actúa optimizando la glucemia e insulinemia, lo que conduce a una reducción en la sensación de apetito».

Día Europeo de la Depresión 2017

El primer jueves de octubre, se conmemora el Día Europeo de la Depresión, con el objetivo de realizar un llamamiento sobre la necesidad de una mayor sensibilización.

A su vez, este año la OMS (Organización mundial de la salud) pone el foco de atención sobre esta problemática creciente que ya encabeza las listas por enfermedad.

La depresión es la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo. Según la estimación de la OMS, 300 millones de personas viven con depresión, un incremento de más del 18 % entre 2005 y 2015.

La depresión es un importante reto de salud pública por su elevada prevalencia. Entre el 8% y el 15% de la población española la padecerá a lo largo de su vida.   -Datos OCDE-

Las personas con depresión tienen el doble de probabilidades de estar desempleadas y corren un  riesgo mucho mayor de vivir en la pobreza y la marginación social

Diferentes trabajos publicados cifran en un  50% los trastornos depresivos que no reciben tratamiento o no el adecuado (psicofármacos o psicoterapia o combinación).

Desde AFDA (Asociación de trastornos depresivos de Aragón) queremos en este día reivindicar la importancia de disponer de un tratamiento adecuado para la recuperación, así como para evitar la cronificación, recaídas y trágicas pérdidas. La depresión es altamente tratable y de ello depende en un alto porcentaje la mejoría.

The first Thursday of October, the European Day of Depression is celebrated, with the aim to raise awareness of a greater necessity to increase sensitivity supporting this issue.

In turn, this year the OMS focuses their attention on this question since it leads the top of the list of illnesses.

 Depression is the leading cause of health problems and disability in the whole world. According to the estimates made my OMS, 300 million people live with depression, an increase of over 18% between 2005-2015.

Depression is an important challenge for public healthcare for its high prevalence. Between 8% and 15% of the Spanish population will suffer throughout their lives (data from OCDE).

People with depression have double probability of being unemployed and have a higher risk of living in poverty and being socially excluded.

Different published research estimate that 50% of depression disorders don’t receive any treatment or not an adequate one (psychotropic drugs, psychotherapy or combination).

That is why AFDA (Asociación de trastornos depresivos de Aragón) would like to reclaim the importance of having the adequate treatment to fully recover, as well as preventing cronification, relapse and tragic losses. Depression is highly treatable and a high percentage of improvement depends largely on it.

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